Carta abierta #001. Sobre géneros musicales.

Queridos melómanos:

Hola.

Seguro se preguntarán el propósito de esta sección (experimental). Bueno, es mi intención abrir un espacio individual donde compartir los pensamientos que rondan la ajetreada cabeza de este redactor. Y como pueden suponer, el primer tema que abordaremos es el de los géneros musicales. Si existe algún tema del que quieran escuchar una opinión déjenla aquí.

Qué si es una o es otra.

Una de las habilidades innatas de la raza humana es la de reconocer patrones, incluso sin la existencia de uno. Presenta a un sujeto tarjetas con cada letra del abecedario y dos cajas. Escribe «nones» y «pares» en ellas y verás como encuentra una razón para repartir las tarjetas. Categorizar es parte de nuestro proceso mental que nos permite definir nuestras experiencias personales y estético-artísticas.

Rock n’ roll, pop, punk, hip hop, tribal, indie, académica, reggaetón, nu rock, new wave, dance, hard rock, glam rock, salsa, trap, psychodelic, metal, techno, grunge, disco, y un muy, muy, demasiado largo etcétera. Todas las anteriores son etiquetas que a lo largo de los últimos 70 años hemos dedicado para categorizar la música.

SWTCH — The "School of Rock" Blackboard Chart

Sin duda en un principio existen para destacar las características propias de cada una y su historia. El punk es sinónimo de rebeldía y una conexión con la juventud obrera; el glam se define tanto por la composición musical como por la estética de sus interpretes; el grunge se define por sus producciones sucias y distorsionadas, mientras que el techno tiene una cierta esterilidad mecánica en sus sonidos.

La diferenciación de géneros musicales permite poner en cajas comparativas propuestas que comparten características comunes. Les da un marco a los autores e interpretes para delimitar sus creaciones y especializarse, para después diversificarse. Los públicos definen su pertenencia a grupos sociales con base en estas categorías.

Sin embargo, con el paso de los años, las líneas se han desdibujado de diferentes maneras que nadie pudo prever. Daft Punk no solo produce música electrónica, sino que mezcla los sonidos industriales con mucho rock; Lindsey Sterling crea música pop con el segundo instrumento más academicista de todos, el violín; inclusive The Beatles experimentaron en añadir instrumentos «exóticos» en sus composiciones, un ejemplo que replica Vampire Weekend y sus ritmos tribales hoy en día.

Vampire Weekend
ritmos del oeste de África, guitarras funk y letras liricas. Y sin embargo, no se categoriza en ninguna de las 3.

De chile, mole, y pozole.

Pero cada vez encontramos más reseñas donde se define a los grupos como «funk pop nu disco» o «rock punk grunge hardcore power violence noise«. Pareciera ser que mientras más denominativos añadan a tú música, más compleja es tu creación.

Soy un fanático de las propuestas experimentales, debo aclarar. El poder encontrar referencias e influencias musicales me gusta y me deja ver la formación que tienen los integrantes de los nuevos proyectos. También debo admitir que no soy el mayor experto para hablar de música (todavía no tengo el conocimiento para trabajar aquí o aquí), Pero me parece que en ciertos momentos, el agregar géneros a una banda pierde su función, ya sea creando un producto de nicho, tratando de pasarlo por un producto elitista o simplemente confundiendo al oyente promedio.

Con lo anterior no quiero plantear la eliminación de los géneros musicales como los conocemos, pues sería un trabajo imposible de realizar y mantener. Además, seguro sería un esfuerzo inútil, pues la categorización es necesaria para muchas cosas (seguro sería una sorpresa escuchar regional mexicano en Reactor 107.5 FM).

El punto de mi razonamiento es tener en claro como utilizamos las etiquetas para definir nuestra experiencia y aprender a encontrar otras cosas que identifiquen a un proyecto musical, más allá de su relación a normas preestablecidas de categorización. Tal vez si volvemos a las raíces, y buscamos lo individual de cada propuesta encontraremos primero su sonido y después, de manera menos importante, de donde viene ese sonido.

Mis mejores deseos y que siga girando el vinil.

– Pedro E. Ramírez

Si quieres adentrarte un poco en la mente de un artista, esta entrevista con Cempasúchil es para ti.

 

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